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Sancti Petri: una historia de estafas, titulares vacios, políticos incompetentes y abandono

 




 

Si hay un asunto que ejemplifique mejor que ningún otro lo que ha representado y representa como político José Mª Román para Chiclana, es el del poblado de Sancti Petri. Desde la compra vergonzosa por más de 5 millones de euros de una simple concesión administrativa, hasta la tramitación de su Plan Especial para rehabilitarlo y la subvención de 5 millones de euros de la Inversión Territorial Integrada de Cádiz para llevarlo a cabo. Un fiasco de proporciones mayúsculas. Un fracaso fruto de la torpeza, la soberbia y la ineficacia.

 

 

BYE BYE, SANCTI PETRI: ADIÓS A LA ITI

 

Como suele hacer no pocas veces, pensaba que con buenos y grandilocuentes titulares subvencionados con dinero público podía seguir dibujando la realidad a su antojo. Tan solo en estos últimos cinco años el tema ha podido generar más de 30 o 40 titulares.

 

A eso se le llama sacarle partido al humo: disponer lo justo para que donde apenas hay algo que rascar, uno de sus cuatro o cinco asesores de comunicación haga que sea una noticia de portada. Un mago en el arte de generar falsas expectativas o, si se prefiere, en el de engañar miserablemente a la ciudadanía.

 

 

 

LA GRAN ESTAFA A CHICLANA

 

Empecemos con un poco de historia. Allá por julio de 2010, José María Román anunció, a bombo y platillo, que el Ayuntamiento, tras abonar a Costas más de 200.000 €, había culminado el proceso de recuperación del poblado. El Ayuntamiento, como se esperaba, había recibido una simple concesión por 30 años. La estafa se había consumado.

 

Una entrada de la página de la AEPLC, una asociación especializada, con memorable certeza, lo relató así: “Si se lee sólo los titulares y no se conoce el tema, dan ganas de darle la enhorabuena al pueblo de Chiclana, pero cuando se analiza tranquilamente, es para obligar a dimitir al alcalde y echarle del pueblo”.

 

Costas hizo un nuevo deslinde, los antiguos concesionarios lo recurrieron y, en ese inoportuno e incomprensible momento, el Ayuntamiento les pagó más de cinco millones euros y pasó a ser el recurrente en el pleito que se dilucidaba en la Audiencia Nacional.

 

Como era de esperar el Ayuntamiento perdió el juicio. El juicio y los más cinco de millones de euros porque si en vez de comprarle esos derechos a los antiguos propietarios, hubiese esperado a que la Audiencia Nacional dictara sentencia, la concesión del poblado no le habría costado ni un solo euro al pueblo de Chiclana. Salvo el justiprecio por la concesión, claro está. Esos más de cinco millones de euros de 2002 se podrían haber invertido en la rehabilitación del poblado. Ustedes dirán si lo histórico fue el día o la estafa.

 

 

 

UNA ADICIONAL PROPINA MILLONARIA

 

Si esto que arriba les he contado es generalizadamente ignorado en Chiclana, menos conocido son los pagos adicionales de la operación. No fueron solo los más de cinco millones de euros lo que nos costó la concesión administrativa. Nos costó más.

 

Si no que le pregunten al socio de un conocido promotor chiclanero, ya fallecido, cuántos millones ganaron por la intermediación entre el Ayuntamiento y los antiguos concesionarios del poblado para llegar al acuerdo de los más de 5 millones de euros. El alcalde, millón arriba, millón abajo, también debería conocer la cantidad. Ese socio tiene fuertes intereses económicos en la zona de Costa Sancti Petri -lugar, entre otros, en el que se materializó el pago-.

 

 

 

Y EN ESO LLEGÓ LA ITI

 

La ITI, que no es un cuplé o un tipo carnavalesco del Selu, es la Inversión Territorial Integrada. No se preocupe si no se ha enterado, se lo diré de otra manera. La ITI de Cádiz es la mayor cantidad de dinero público, esencialmente fondos europeos, que se va a invertir en una provincia española en el periodo 2014-2020: casi 1300 millones de euros. La mayor operación de solidaridad jamás conocida en el estado español.

 

El objetivo: generar empleo, combatir desigualdades, la brecha de género, el paro juvenil..., y promover el desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente. Espero que ahora se hagan una modesta idea. ¡Unos 1300 millones!

 

En pleno periodo preelectoral, el entonces vicepresidente en funciones de la Junta de Andalucía, Manuel Jiménez Barrios (PSOE), dio una charla en el hotel Alborán en abril de 2015, para echarle un capotazo al candidato a la alcaldía, José María Román. Allí, por primera vez, Jiménez Barrios aseguró que Sancti Petri contaría con fondos europeos para su rehabilitación. Se llevó un aplauso atronador. Entre ellos los de no pocos y conocidos empresarios locales. Sancti Petri nos llega al corazón. Todo comprensible.

 

Por cierto, un apunte. Aún no se habían ni constituido los órganos que se encargarían de recibir los proyectos para evaluarlos, seleccionarlos y, si así se acordaba, aprobarlos. No se habían constituido, y para nuestro alcalde seguro que no tenía importancia esa nimiedad, pero, sepultando la limpieza y transparencia debidas, como en el despacho de Vito Corleone, ya se estaban repartiendo los dineros públicos al margen de cualquier procedimiento legal y en función de las afinidades partidistas.

 

 

 

LA MAQUINARIA EN MARCHA

 

El Delegado de Gobierno de la Junta a la sazón, Juan Luis Belizón, en una visita a Chiclana, mediados de septiembre de 2017, para firmar en el Libro de Oro de la ciudad, fue mucho más cauto y guardó las formas: ni habló de cantidades ni de plazos porque “estamos pendientes aún de diferentes trámites previos, como es la propia aprobación del plan especial, que condicionarán el resto de actuaciones posteriores y las fórmulas que se elijan para su desarrollo”.

 

Habían pasado más de dos años desde que el vicepresidente de la Junta de Andalucía, garantizó los fondos europeos para la rehabilitación del poblado y aún no se había redactado el Plan Especial del Poblado de Sancti Petri. Dos años casi tirados por la borda.

 

A finales de año, no estando aún aprobado inicialmente el Plan Especial y además estaba bloqueado, el regidor se sacó una coneja de la chistera: presentó una exposición sobre el Plan y empezó una retahíla de reuniones, notas de prensa cargadas de emotivas y halagüeñas expectativas con sus correspondientes fotos que parecía no tener fin. ¡Qué le gusta una foto a José María, Dios mío! Siempre me pregunto lo mismo cada vez que abro un periódico y lo veo a él: ¿Cuántos nos costará cada foto del alcalde?

 

 

 

LLUVIA DE MILLONES

 

No, no era como decía Román que “quería recabar la opinión” de todo el mundo. Ni mucho menos. Todo era más prosaico que ese aparente e inusitado deseo de participación: Demarcación de Costas no estaba dispuesta a emitir el informe que él quería. Y ese tira y afloja estaba retrasando desmedidamente la aprobación inicial del Plan Especial.

 

Mientras, los meses pasaban y pasaban, y el alcalde, subido a lomos de Rocinante, seguía salmodiando cansinamente: “El Plan Especial cuenta con un presupuesto aproximado de 37 millones de euros, de los cuales 25 serían inversión pública y el resto privada”. Millones y millones. Estábamos a finales de 2017, el Plan Especial seguía sin aprobarse y no había garantizado ni un solo euro para la rehabilitación del poblado.

 

 

 

OTRO DÍA HISTÓRICO PARA CHICLANA

 

Tomen asiento. 23 de marzo de 2018. Estamos en el Centro del Vino y la Sal. Presidiendo el acto el alcalde, José Mª Román, y el Vicepresidente de la Junta de Andalucía, Manuel Jiménez. El primero, entregado y exultante, declara solemnemente: “Son tantos años de espera y tantas emociones, que ahora es un momento para disfrutar”. Se había firmado un Protocolo entre ambas instituciones sobre el poblado de Sancti Petri.

 

Este tipo de protocolos no pocas veces acaban siendo papel mojado. Éste, a juicio del regidor, era muy especial: “Gracias a este protocolo, se garantiza a través de los fondos de la ITI una inversión de 5 millones de euros, que supondrá un cambio brutal para este proyecto”.

 

A tenor del aplauso no solo de los palmeros sino de la gente de buena fe que al acto asistió, parecía que el momento era histórico. Casi sin oírse, sin la fuerza y grandilocuencia del mensaje arriba trasmitido, también dijo de pasada que el Plan Especial estaba en tramitación. Lo que no dijo es que Demarcación de Costas seguía negándose a hacerle un informe a la carta como él quería. El Plan, en definitiva, continuaba atascado. Pero eso…, para el Regidor del Ordeno y Mando, no era importante.

 

No vayan a pensar que ahí terminaron los regalos para el oído. Para rematar la faena, el alcalde tiró la casa por la ventana de las ilusiones: “La Secretaría de Estado de Pesca nos ha asegurado que para 2021, Chiclana volverá a tener cuota de atunes y, por tanto, podrá volver a ponerse en marcha la almadraba medio siglo después”. ¡Vuelve la almadraba a Sancti Petri! ¡El año que viene! ¿Hay algún político que, de boquilla, dé, garantice y asegure más cosas que José María Román? ¿Lo hay?

 

 

 

SE APRUEBA INICIALMENTE EL PLAN ESPECIAL

 

A mediados de diciembre de 2018, de una manera un tanto anómala, se aprueba el Plan Especial de Sancti Petri. El vulgo es lógico que se quede ahí, con las palabras rimbombantes de Román. Los que sabían de qué iba la cosa se sorprendieron cuando vieron que el Plan sacado a exposición pública, no contenía el preceptivo informe de Demarcación de Costas. Algo olía mal.

 

Permítanme un inciso. Pedro Sánchez, tras la moción de censura, había llegado a la Moncloa. Nuestro alcalde lo había apoyado y, junto a él, había levantado el puño en mítines de apoyo. Creyó que era hora de cobrarse favores y pensó, tras su correspondiente viaje a Madrid, que Costas le iba, por fin, a redactar un informe a su gusto.

 

No fue posible y regresó de Madrid con el rabo entre las piernas. Ni con el PP ni con el PSOE: el informe que él quería era ilegal y el Plan Especial que la Junta de Gobierno había aprobado no servía. O se cambiaba radicalmente o nunca se llegaría a aprobar definitivamente y, por lo tanto, nunca llegarían los cinco millones de la ITI para rehabilitar el poblado.

 

Otro viaje a Madrid le sirvió para darse cuenta de que nunca le aprobarían su informe y decidió cambiar de rumbo. Ahora se trata de conseguir una nueva concesión administrativa del poblado que posibilitase los nuevos usos que anhelaba. Sin esa concesión no habría proyecto. Lo malo de este vía crucis es que habían pasado casi cuatro años y Román seguía sin conseguir que se aprobase definitivamente el Plan Especial.

 

 

 

SE VEÍA VENIR

 

Las luces rojas se habían encendido ya. Si el Proyecto no estaba listo antes de finales de 2020, el dinero se perdería irreversiblemente. No solo para Chiclana sino para la provincia de Cádiz. En la campaña electoral de las municipales de 2019, nuestro alcalde proseguía a lomos de Rocinante: No solo están garantizados los cinco millones de la ITI para Sancti Petri, sino hasta un total de unos 100 millones, incluido el dinero de los inversores privados. Números y castillos en el aire.

 

A principios de diciembre de 2019 la Comisión de Seguimiento de la ITI decide retirar la asignación reservada para Sancti Petri, porque el regidor ni ha aprobado definitivamente el Plan Especial ni tiene tiempo para hacerlo. Segundo golpe duro que recibe en poco tiempo. El primero la pérdida de la presidencia de la Diputación que, según él, le correspondía. Esto, en mi opinión, más que lo de Sancti Petri, ha sido personal y políticamente más duro para él.

 

La reacción contra el PP y, en menor medida contra Ciudadanos. Ya se la pueden imaginar. El alcalde se cubrió con la bandera de Chiclana, se indignó y puso a trabajar a sus asesores de comunicación: “En nombre de la ciudad, lamentamos que desde el PP se haga un uso partidista del Gobierno de la Junta para retirar fondos ya firmados con municipios de otro color político”, criticó. No nos vamos a quedar callados y reclamaremos que se corrija esta injusticia”, vociferó.

 

Y así sucesivamente. Estas cosas son así. Si en vez de haber estado gobernando en la Junta PP y C’s hubiese estado el PSOE, no habría dicho absolutamente nada. Nada.

 

 

 

LA CHISTERA DEL ALCALDE

 

El 27 de diciembre de 2019, de manera sorpresiva y sorprendente aprueba otro Plan Especial de Sancti Petri, que desdibuja radicalmente el proyecto inicial. Es un intento desesperado pero tardío de empezar a hacer la tarea tras más de cuatro años perdidos. En fin, todo apunta a que lo que pretende es mantener viva la pelea con la Junta, con el PP y así eludir su responsabilidad por torpeza.

 

Aprovechándose de que la mayoría de la población algo informada no sabe de qué va la cosa y de que lo que importa son los titulares y acusaciones cortas, vuelve a la carga: “El Plan Especial está aprobado, con todas las exigencias de Costas y de Puertos de Andalucía incorporadas” y, por supuesto, tirando de discurso emotivo vacío de contenido y alejado de la realidad: “No vamos a consentir que se le quiten cinco millones de euros a un proyecto como el de Sancti Petri, porque no se lo están quitando a Chiclana, sino a la Bahía y a toda la provincia”. Toma ya.

 

Y una vez que él ha preparado el terreno, mueve hilos para que siga la tropa.

 

 

 

EL AHOGADO DE LA ASOCIACIÓN DE EMPRESARIOS

 

Los empresarios, después de afirmar rotundamente que “los trámites están para cumplirlos”, prefieren no entrar en el debate de quién es el último responsable. Eso, en mi opinión, es tanto como afirmar que volveremos a cometer el mismo error. Si no se evalúa lo sucedido y se imputan responsabilidades, no avanzaremos. Si fuera mi empresa, sin lugar a dudas lo haría. Si fuera una empresa pública, una institución pública, que maneja fondos de todos los ciudadanos…, lo exigiría.

 

En fin, cometiendo un error de bulto, ponen un ejemplo que me permito reproducir: “Es como si un individuo se está ahogando en una piscina y todas las personas alrededor están discutiendo si el individuo se ha saltado la verja, ha entrado por la puerta o el horario del socorrista es suficiente o no. Pero nadie se ha lanzado a rescatar al individuo que se ahoga. Esa debería de ser la prioridad”.

 

Tienen gran parte de razón. Solo una apreciación relevante: el individuo, es decir, el proyecto de rehabilitación del poblado de Sancti Petri del alcalde, no “se está ahogando”. “Está ahogado”. Ya no se puede salvar. Murió. Lo que ocurre es que no hay más ciego que el que no quiere ver o el que se guía por motivos partidistas que solo ve lo que conviene a sus intereses.

 

Y esta ceguera se le puede permitir a una asociación de vecinos o a una peña carnavalesca por falta de asesoramiento, pero no a la Asociación de Empresarios, en cuya Junta Directiva tienen a alguien que sabe de asuntos y negocios urbanísticos, Antonio Fernández Sáenz.

 

EL EPÍLOGO

 

Aún a lomos de Rocinante, a trote errático y con la cara desvencijada, Román farfulló recientemente que habían llegado, ¡por fin!, los informes de Puertos de Andalucía y Demarcación de Costas. Llegan para desdibujar por completo, aún más, el proyecto que éste pretendía. Nadie en su sano juicio podría inferir que estos informes eran los que esperábamos desde hace cinco años.

 

Aún así, José Mª Román tiene la ignominiosa desfachatez de querer hacernos creer que el muerto, el ahogado, sigue vivo: “Estos dos documentos nos llevarán a realizar algunos ajustes en la redacción del Plan inicial, pero nos permite poderlo llevar ya a pleno para su aprobación definitiva”.

 

Durante años hemos estado agilipollados con sus palabras pero ya no. Anulado el PGOU por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, y pendiente de confirmación por el Tribunal Supremo, algo que todos, incluido el propio regidor, sabemos que va a acontecer, ningún futuro le queda a ese Plan Especial.

 

Pero eso, como decía un alto técnico municipal, no es lo peor. Muchos sabían desde hace tiempo que el Plan Especial no iría a ninguna parte. Aunque el PGOU no estuviese anulado, el Plan Especial caería: no tiene ningún tipo de evaluación ambiental y sin ella no se debe aprobar definitivamente.

 

Toda esta triste y funambulesca historia ha sido una apuesta y una imposición personal del alcalde que, con arrogancia y prepotencia, ha arrastrado a todo el mundo en la misma dirección. El final estaba escrito desde hace ya años. El Plan Especial se podría aprobar definitivamente pero ese Plan no servirá absolutamente para nada.

 

Ahora juzguen ustedes los hechos y los protagonistas. Yo ya lo he hecho.

 

MATEOS EL ALMADRABERO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

6 comentarios:

  1. Santi Petri una historia que el final será que los chiclaneros no podremos entrar y si no tiempo al tiempo.Pondran establecimientos en los cuales no se podrá visitar por el alto coste de los precios.No podremos hacernos con un amarre del barco porque saldrá muy elevado de precios,no podremos comprar o álquilar un local porque un forastero (sevillano o madrileño) tendrá preferencia o tendrá el dinero para pagar etc... Adiós Santi Petri me quedaré en mi corazón con tus tardes de verano y tus paseos

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  2. Roman PSOE y sus socios actuales Izquierda Undida & ganemos o perdemos son la ruina de Chiclana

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  3. A joderse con lo votado Chiclaneros catetos.

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  4. Eres torpe no , lo siguiente . En eso los conileros nos ganan . Tú lo que tienes que hacer es trabajar en esos establecimientos , y tu familia y ganar 3000 euros por barba en tu casa y que te vaya bien , y págate la cerveza que se te cante , con Esa mente mediocre , mi seria tendrás

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